Guía completa
Verano de aire acondicionado, invierno de niebla
El alternador de un coche de Girona trabaja en dos extremos. En julio y agosto, con calor fuerte, el climatizador y el electroventilador piden corriente sin descanso. En otoño e invierno llegan las nieblas de la llanura y los días cortos: faros, antiniebla, luneta térmica y limpias, todo a la vez y muchas veces en trayectos de veinte minutos. Si el alternador está justo, es en esas épocas cuando falla.
Lo que medimos y por qué
Un alternador sano mantiene una tensión estable aunque subas el consumo. El que está cansado aguanta en vacío y se hunde en cuanto le pides algo. Por eso no nos vale una lectura rápida con el motor al ralentí y nada encendido.
También miramos lo que lo rodea:
- La correa auxiliar y su tensor, que si patinan no dejan girar el alternador a su ritmo.
- La masa entre motor y carrocería, que con la humedad se oxida.
- La propia batería, porque una celda en mal estado puede engañar a cualquier prueba.
Si todo eso está bien y la carga sigue fuera de lo normal, entonces sí, el culpable es el alternador.