Guía completa

Aparcar en la ciudad deja marcas

Girona tiene muchas calles estrechas, plazas de aparcamiento justas y garajes comunitarios con columnas en mal sitio. La mayoría de lo que llega a carrocería son roces laterales, esquinas de parachoques y retrovisores. Son daños pequeños, pero si el rayón toca la chapa, con la humedad del invierno empieza a oxidarse antes de lo que parece.

Sol de verano, pintura cansada

Los veranos calurosos pasan factura a los coches que duermen en la calle. Los colores oscuros pierden brillo y en techos y capós el barniz acaba cuarteándose. Ahí ya no sirve un pulido: hay que lijar y volver a barnizar la pieza. Si al reparar un golpe vemos que la pieza vecina está muy apagada, te lo comentamos para que decidas si aprovechar.

Antes de traerlo

Haz fotos del daño con luz de día, una de cerca y otra a un par de metros para que se vea la pieza entera. Mándalas por WhatsApp al 641 161 771 y te damos una primera orientación.