Guía completa

Medir antes que suponer

Un juego de pastillas puede durar muy distinto en dos coches iguales. Lo que decide es dónde y cómo se frena. Por eso no cambiamos discos por costumbre: cada disco lleva grabado su espesor mínimo y lo comparamos con lo que mide realmente.

El coche cargado camino de la costa

En verano mucha gente sale de Girona hacia la Costa Brava con el maletero lleno, a veces con remolque o portabicis, y pasa buena parte del trayecto en retenciones. Ese frenar y soltar continuo con peso extra calienta los frenos más de lo que parece. Si el líquido es viejo o las pastillas van justas, se nota en un pedal que se alarga al final de la bajada. Antes de las vacaciones, un repaso tiene mucho sentido.

Humedad y discos oxidados

Con la humedad del otoño y el invierno, un coche que pasa unos días parado en la calle amanece con una capa naranja en los discos. Es superficial y desaparece en las primeras frenadas. Lo que no es normal es que el óxido se quede en una franja o que se forme un escalón en el borde: eso indica que la pastilla no barre toda la superficie y hay que revisar la pinza.

Líquido: el que nadie ve

Se ve el nivel en el depósito, pero no su estado. Un líquido con años puede estar perfecto de nivel y haber perdido buena parte de su resistencia a la temperatura. Lo comprobamos en cada revisión.

Si notas algo raro al frenar, llama al 641 161 771 y te damos hora pronto.