Guía completa
Lo que más tumba una inspección
No suelen ser averías graves. Son detalles que el conductor no ve desde el asiento: la luz de matrícula, una rueda con el dibujo justo en un lateral, el líquido de frenos oscuro o un guardapolvos de transmisión roto. Todo eso se ve en pocos minutos con el coche en el elevador y se arregla rápido si se sabe a tiempo.
Diésel y prueba de humos
Los diésel de cierta edad que se usan casi siempre por ciudad acumulan hollín. En la prueba de opacidad, el motor se acelera a fondo varias veces y lo que se ha ido quedando dentro sale de golpe. Un par de días antes, un trayecto tranquilo por autovía, por ejemplo por la A-2 o la AP-7, ayuda a que el motor llegue más limpio. Si el coche tiene problemas de EGR o de filtro de partículas, mejor saberlo antes.
Lo que no hacemos
No borramos testigos para disimular averías ni manipulamos nada para salir del paso. Si algo no está bien, te lo explicamos y lo arreglamos de verdad.
¿Te toca la ITV pronto? Llámanos al 641 161 771 y buscamos hueco antes de tu cita.