Guía completa

Lo que hay entre el volante y las ruedas

Columna, cremallera, bieletas, rótulas y, según el coche, una bomba hidráulica o un motor eléctrico que ayuda a girar. Cada articulación tiene un pequeño margen de desgaste. Cuando varias se gastan a la vez, el juego se suma y el coche deja de ir donde lo apuntas.

Maniobras urbanas, desgaste de verdad

En Girona buena parte del desgaste no viene de la carretera sino de aparcar. Calles estrechas, giros de volante a tope con el coche parado y bordillos altos en muchos barrios. Girar en seco carga mucho las rótulas y la cremallera, y un toque contra el bordillo puede doblar una bieleta sin que se note a simple vista. Si después de un golpe así el volante queda torcido, pásate: es una revisión rápida.

Hidráulica o eléctrica

Las hidráulicas avisan con ruido de bomba, sobre todo en frío, y con fugas. Las eléctricas no pierden líquido, pero pueden fallar por sensores o por la propia asistencia, y entonces el volante pesa de golpe. Por eso el diagnóstico empieza siempre por saber cuál llevas.