Guía completa
¿Por qué se estropea el líquido de frenos?
El líquido de frenos es higroscópico, una palabra técnica que significa que atrae y absorbe la humedad del aire. Con el tiempo, aunque el circuito esté sellado, va acumulando agua. Esto no afecta a la conducción normal, pero es una bomba de relojería. En una situación exigente, como bajar un puerto de montaña de la Garrotxa o una frenada imprevista en la AP-7, el calor extremo hace que esa agua hierva. Se forman burbujas de vapor en el circuito, y como el vapor sí se comprime, el pedal de freno se hunde hasta el fondo sin apenas frenar.
¿Cuándo cambiarlo? La medición es la clave
Antes de recomendar un cambio, aquí medimos la contaminación del líquido con un comprobador digital. Los datos mandan. Si el nivel de humedad supera el 3%, el cambio es urgente por seguridad. Si está entre un 2% y un 3%, te avisamos de que es recomendable programar la sustitución. Por debajo del 2%, el líquido está en perfectas condiciones y no hay por qué cambiarlo. Es un sistema más honesto que seguir a ciegas la recomendación de los fabricantes de cambiarlo cada dos años, aunque esa cifra es una buena referencia si no se puede medir.
El proceso de purgado correcto
Para asegurar que no queda ni una gota de líquido viejo ni aire en el sistema, el purgado se realiza siguiendo una secuencia específica. Se empieza por la rueda más alejada de la bomba de freno y se termina por la más cercana. Este método garantiza que todo el fluido nuevo empuja al contaminado hacia fuera de forma ordenada. Al acabar, el tacto del freno debe ser firme y reactivo desde el primer milímetro de recorrido. Si el pedal se nota blando o con recorrido muerto, es señal de que queda aire y el proceso debe repetirse.
¿Qué líquido usar? DOT 4 vs. DOT 5.1
La gran mayoría de coches utilizan DOT 4, un líquido con un rendimiento excelente para el uso diario. Sin embargo, los vehículos más potentes o con equipos de freno de alto rendimiento a menudo requieren DOT 5.1, que tiene un punto de ebullición superior para soportar un trato más duro. Aunque son compatibles en una emergencia, nunca deben mezclarse. La mezcla degrada las propiedades y reduce la resistencia a la temperatura. Lo correcto es siempre vaciar el circuito por completo y rellenarlo con el tipo que especifica el fabricante. Ojo, ninguno de estos dos es compatible con el DOT 5 (base de silicona), que es mucho menos común.