Guía completa
¿Por qué la pintura de tu coche sigue áspera después de lavarlo?
La respuesta es sencilla: un lavado a fondo elimina la suciedad superficial, pero no las partículas que se han incrustado en la laca. Si pasas la mano por el capó o el techo de tu coche recién lavado y notas una textura rugosa, como una lija fina, eso es contaminación. Un coche con la pintura descontaminada, en cambio, tiene un tacto perfectamente liso. Esa es la base que necesitamos para cualquier trabajo posterior, ya sea un pulido o la aplicación de un protector cerámico.
Contaminación férrica vs. contaminación superficial: ¿cuál afecta a tu coche?
Aquí en Girona, por el tipo de clima y las zonas industriales, los coches sufren ambos tipos de contaminación. Es importante saber distinguirlas.
Contaminación superficial. Nos referimos a partículas adheridas como la resina de los pinos, restos de insectos secos de la autopista o pequeñas motas de alquitrán. Para eliminarlas, utilizamos una clay bar. Es una barra de arcilla especial que, con un lubricante, se desliza por la carrocería y atrapa físicamente estas impurezas sin rayar.
Contaminación férrica. Son micropartículas de hierro que se clavan en la pintura. Vienen del polvo de las pastillas de freno (las tuyas y las de otros coches), de las vías del tren o de la actividad industrial. Con el tiempo, se oxidan. Para quitarlas, aplicamos un descontaminante férrico, un líquido que reacciona químicamente con el metal. Verás cómo el producto se vuelve morado y “sangra”, disolviendo el óxido incrustado.
¿Es necesario descontaminar antes de pulir o aplicar un cerámico?
Sí, es un paso innegociable. Si intentamos pulir una superficie contaminada, esas partículas incrustadas arañarían la laca durante el proceso, creando más defectos de los que eliminamos. Sería un desastre.
En el caso de un tratamiento cerámico, el problema es que el producto no anclaría correctamente sobre las impurezas. Estaríamos sellando la suciedad debajo, lo que acortaría la vida útil del cerámico y dejaría un acabado que no es perfecto al tacto. Por eso, en nuestro taller de Girona, este proceso es obligatorio para garantizar un buen resultado.
¿Qué precio tiene y qué voy a notar?
El proceso completo suele llevar entre 3 y 4 horas. El coste se mueve en una horquilla de 90 a 150 €, ya que depende del estado y tamaño del coche. No es lo mismo un utilitario que duerme en garaje que un vehículo familiar que hace muchos kilómetros por carretera y aparca en la calle.
El resultado es inmediato: una pintura con un tacto totalmente liso, un brillo más nítido y, algo que notarás enseguida, mucha más facilidad para lavarlo en el futuro. Es uno de esos servicios que marcan la diferencia entre un coche limpio y un coche impecable.
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