Guía completa

¿Qué tipo de programación de centralitas hacemos (y cuál no)?

Nos centramos exclusivamente en trabajos que son legales y aseguran la fiabilidad de tu coche. Nuestro objetivo es que el vehículo funcione como debe, no que corra más o contamine sin control.

  • Lo que SÍ hacemos: Actualizamos el software del motor a la última versión oficial del fabricante, codificamos centralitas de segunda mano para que funcionen en tu coche, adaptamos componentes nuevos como inyectores o sensores que requieren un código específico y programamos centralitas nuevas si has tenido una avería grave.
  • Lo que NO hacemos: No realizamos chiptuning para aumentar la potencia. Tampoco anulamos sistemas anticontaminación como el FAP, la EGR o el AdBlue, ni manipulamos el kilometraje. Son intervenciones ilegales, tu coche no pasará la ITV y lo más probable es que acabes con una avería de motor seria.

¿Por qué mi coche da tirones o gasta más si no tiene averías?

A menudo, la causa es un software de motor desactualizado que el propio fabricante ya ha corregido. Estas actualizaciones de la marca solucionan fallos de fábrica sin tener que cambiar ninguna pieza.

Los fabricantes publican boletines técnicos para solventar problemas conocidos: un cambio automático DSG que funciona a trompicones, sobre todo en el tráfico de Girona; un filtro de partículas que se regenera constantemente disparando el consumo; pequeños tirones a bajas vueltas o avisos falsos en el cuadro de instrumentos. Te recomendamos preguntar primero en el concesionario si existe una campaña gratuita. Si el coche ya no está en garantía, nosotros podemos instalar esa misma actualización oficial por un precio que va de los 150 a los 300 €.

¿Puedo montar una centralita de desguace para ahorrar?

Sí, es una alternativa totalmente viable y mucho más económica que comprar una unidad nueva, pero requiere una codificación profesional para que sea compatible con tu vehículo.

Si tu centralita se ha estropeado, puedes conseguir una de segunda mano y nosotros nos encargamos del resto. El proceso implica leer el número de bastidor de tu coche y grabarlo en la nueva unidad. Después, la sincronizamos con los demás módulos (inmovilizador, llaves, sistemas de ayuda a la conducción) y hacemos una diagnosis completa para asegurar que todo está en orden. Este trabajo suele costar entre 150 y 300 €, un ahorro considerable frente a los 1.000-3.000 € que puede costar una centralita de origen.

¿Por qué algunas piezas nuevas necesitan codificarse?

Porque ciertos componentes llevan un código de calibración de fábrica que es único para cada pieza. La centralita necesita conocer ese código para que el componente funcione con la precisión para la que fue diseñado.

Por ejemplo, cada inyector diésel tiene un código IMA que ajusta el caudal de combustible; sin él, el motor no funciona fino. También el sensor de presión del turbo o los sensores de posición del cigüeñal y del árbol de levas a menudo requieren un reaprendizaje o ajuste. Realizar estas adaptaciones es fundamental después de cambiar esas piezas y tiene un coste que oscila entre 50 y 150 €.

¿Qué diferencia un trabajo electrónico serio de una chapuza?

La protección de la batería durante el proceso. Una caída de tensión mientras se está programando la centralita puede dejarla inservible para siempre.

Por eso, durante cualquier intervención electrónica, conectamos al coche un cargador estabilizador profesional. Este equipo garantiza un voltaje constante y evita picos o caídas que puedan corromper el software de la unidad. Un fallo en este punto puede costar muy caro: entre 1.000 y 3.000 € por una centralita nueva. Es un estándar de calidad básico; desconfía de cualquiera que se ponga a programar sin esta precaución.