Guía completa

De dónde sale tanta carbonilla

Todos los motores generan hollín. Una parte sale por el escape y otra vuelve a la admisión a través de la EGR y del respiradero del cárter, donde se mezcla con vapores de aceite y se pega a colector y válvulas. A ritmo de autopista, con temperaturas altas y sostenidas, ese depósito crece despacio. En recorridos cortos, con el motor casi siempre frío, crece mucho más rápido. Los motores de inyección directa de gasolina también lo sufren, porque el combustible ya no pasa por la cara de las válvulas y no las lava.

En Girona, además, la zona de bajas emisiones funciona desde septiembre de 2025 en días laborables y deja fuera a los coches sin etiqueta ambiental. Una descarbonización no cambia esa clasificación, pero si tu coche tiene etiqueta y lo usas sobre todo para moverte dentro de la ciudad, es justo el perfil que más hollín acumula.

Cuándo merece la pena y cuándo no

Tiene sentido en un motor que funciona correctamente pero ha perdido viveza, en un diésel que regenera el filtro con demasiada frecuencia o cuando quieres hacer mantenimiento preventivo junto al cambio de aceite. No tiene sentido si hay una avería mecánica: un turbo con holgura, una EGR que no abre, inyectores que gotean o un motor que consume aceite por desgaste. En esos casos la limpieza solo maquilla el problema, y preferimos decírtelo antes.

Para que no quede en una sensación, medimos los mismos parámetros al principio y al final y te los mostramos.